La crisis del sistema de salud sigue agravándose en Norte de Santander. Organizaciones sindicales del sector lanzaron una nueva alerta al denunciar que la falta de respuesta de varias EPS estaría poniendo en riesgo la vida de decenas de pacientes que permanecen a la espera de autorizaciones, traslados y procedimientos médicos especializados.
La preocupación también se mantiene por la difícil situación financiera que enfrenta el Hospital Universitario Erasmo Meoz (HUEM), cuyos trabajadores aseguran que, pese al esfuerzo del personal médico y asistencial, las barreras impuestas por las EPS impiden brindar una atención oportuna.
Arístides Hernández, presidente de Asintraser Salud Norte, aseguró que la situación ha llegado a un punto crítico y responsabilizó a las EPS por el deterioro en la atención.
«Se están muriendo por culpa de las EPS. Hoy tenemos más de 54 pacientes que necesitan traslado a un hospital de cuarto nivel porque aquí no contamos con algunos de esos servicios», afirmó el dirigente sindical.
Según Hernández, muchos pacientes permanecen hospitalizados durante semanas e incluso meses esperando autorizaciones para exámenes diagnósticos, lo que prolonga su estancia y reduce las posibilidades de recibir un tratamiento adecuado.
«Hay personas esperando exámenes diagnósticos durante uno o dos meses. Se convierten en pacientes de larga estancia y, si no llega el diagnóstico para iniciar el tratamiento, muy seguramente estas personas van a fallecer», advirtió.

