Luego de que un juez de Bogotá avalara el preacuerdo con la Fiscalía y Guerrero aceptara su responsabilidad por fraude procesal, tras reconocer que presentó documentación académica falsa para acreditar estudios que no había realizado, ahora se conoce una nueva consecuencia: Estados Unidos habría cancelado su visa de ingreso al país y también la de su hermana.
El anuncio llega apenas un día después de conocerse la decisión judicial. Guerrero fue condenada a tres años de prisión, pena que podría ser suspendida al no superar los cuatro años, además de recibir una inhabilidad para ejercer cargos públicos durante dos años y cinco meses y una multa de 100 salarios mínimos.
Durante la audiencia, la joven pidió perdón y reconoció que modificó su hoja de vida y presentó los documentos ante el Ministerio de la Igualdad con el propósito de acreditar una formación académica que no tenía para aspirar al cargo de viceministra de Juventudes.
Más allá de las disculpas, el caso deja una pregunta incómoda: ¿Cómo fue posible que una persona que presentó documentación académica falsa llegara a estar considerada para ocupar un alto cargo dentro del Estado?

