El presidente Abelardo De La Espriella anunció un nuevo protocolo nacional que permitiría la intervención de la Policía en universidades cuando se presenten hechos de violencia, vandalismo, terrorismo, flagrancia, peligro o alteraciones extraordinarias del orden público.
El mandatario fue contundente: la autonomía universitaria no estaría por encima de la Constitución ni del orden público. Según explicó, los campus no pueden convertirse en territorios al margen de la autoridad del Estado.
La medida plantea diferenciar entre la protesta pacífica, que será respetada, y acciones que impliquen destrucción, ataques contra la Fuerza Pública o preparación de hechos violentos.
De La Espriella también advirtió que quienes utilicen las universidades para organizar ataques, almacenar elementos destinados a la violencia o agredir a ciudadanos y uniformados serán perseguidos por las autoridades.

