A pocos días de la segunda vuelta presidencial, organizaciones sociales alertan sobre presuntas presiones de grupos armados ilegales para influir en la decisión de los votantes en zonas rurales del Catatumbo.
La Asociación Nacional de Víctimas indicó que ha recibido denuncias sobre posibles constreñimientos contra comunidades apartadas del territorio para favorecer a un candidato específico, situación que pone en duda las garantías para ejercer un voto libre.
La preocupación se centra en sectores donde la presencia institucional es limitada y donde el miedo podría terminar teniendo más peso que la voluntad ciudadana.
«Esperamos que las autoridades y el Gobierno Nacional garanticen la tranquilidad de este proceso electoral», afirmó Olguín Mayorga, presidente de la organización.
Las denuncias reavivan el debate sobre las condiciones reales de la democracia en una región donde, para muchos ciudadanos, votar libremente sigue siendo un desafío.

