El Parlamento Europeo aprobó este 9 de febrero de 2026 una reforma que incluye a Colombia en la primera lista común de “países de origen seguros”, una decisión que permitirá agilizar y en muchos casos, acelerar el rechazo de solicitudes de asilo presentadas por ciudadanos colombianos en la Unión Europea.
Con 408 votos a favor, 184 en contra y 60 abstenciones, la plenaria dio luz verde a una medida que también incorpora a Bangladés, Egipto, India, Kosovo, Marruecos y Túnez. El argumento central es que Colombia no enfrenta amenazas generalizadas contra la integridad de su población, lo que justificaría procedimientos abreviados en materia de protección internacional. La iniciativa aún debe ser ratificada por el Consejo de la UE.
Sin embargo, la decisión ha generado fuertes cuestionamientos desde organizaciones defensoras de derechos humanos. La Oficina Internacional para los Derechos Humanos Acción Colombia (OIDHACO) advirtió que el país no cumple los criterios para ser considerado “seguro”, debido a la persistencia de violencia estructural en amplias zonas del territorio.
Las cifras contradicen el optimismo europeo: en 2025 fueron asesinados 187 líderes sociales uno cada dos días y se registraron 78 masacres. En lo corrido de 2026 ya se contabilizan 13 homicidios de defensores. Además, al menos diez grupos armados ilegales ejercen control en el 73 % del territorio nacional, según reportes citados por la organización.
Para OIDHACO, esta clasificación puede poner en riesgo el derecho individual al asilo, al establecer una presunción general de seguridad que no refleja la realidad de regiones donde persisten amenazas, desplazamientos y control armado. “Esta violencia estructural afecta gravemente a la sociedad civil”, advierten.
La medida europea busca fortalecer el control migratorio, pero abre un debate incómodo: ¿puede declararse “seguro” un país donde la defensa de los derechos humanos continúa costando vidas? Mientras en Bruselas se agilizan trámites, en varias zonas de Colombia la seguridad sigue siendo una promesa pendiente.

