Una alarmante radiografía del mundo laboral en Colombia revela que, en promedio, cada 20 horas muere un trabajador por causas asociadas a su empleo. Así lo advierte el más reciente informe del Consejo Colombiano de Seguridad, que evidencia un aumento en la siniestralidad y prende las alertas en el país, especialmente en regiones como Norte de Santander.
De acuerdo con el estudio, en 2025 se registraron 438 muertes laborales, 30 más que en 2024. Esto equivale a cerca de ocho fallecimientos por semana y una tasa de 3,24 por cada 100.000 trabajadores, superior a la del año anterior. La gran mayoría de estos casos, el 98,4 %, corresponde a accidentes de trabajo, mientras que las muertes por enfermedades laborales, aunque menores en número, aumentaron un 40 %.
En el panorama regional, Norte de Santander ocupa el cuarto lugar en tasa de mortalidad laboral, con 6,67 fallecimientos por cada 100.000 trabajadores. Solo es superado por Boyacá, Caquetá y Nariño, lo que lo ubica entre los territorios con mayor riesgo para los trabajadores.
El informe también detalla que sectores como la explotación de minas y canteras encabezan la lista de actividades más peligrosas, con el 16 % de las muertes registradas. Le siguen la construcción, el transporte y las actividades administrativas, consolidando un escenario donde los riesgos laborales siguen siendo una constante.
En cuanto a accidentes, durante el último año se reportaron más de 534.000 casos en el país, con un incremento del 2,7 % frente al periodo anterior. Además, se calificaron más de 10.000 enfermedades laborales, una cifra que, aunque muestra una leve reducción, continúa por encima de los niveles previos a la pandemia.
Para expertos como Sergio Osorio, estas cifras reflejan fallas estructurales en la prevención. Advierte que cada accidente o enfermedad laboral no solo afecta al trabajador, sino también a su familia y al entorno social, además de impactar directamente la productividad de las empresas.
El especialista insiste en que las organizaciones deben fortalecer sus sistemas de seguridad y salud en el trabajo, no solo para evitar sanciones contempladas en normas como el Decreto 1072 de 2015, sino para garantizar entornos laborales dignos y seguros.
En el marco del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, el llamado es claro: mejorar las condiciones laborales, anticipar riesgos y adaptar las estrategias a los nuevos desafíos, como el trabajo remoto y los riesgos psicosociales. La meta, coinciden expertos, es reducir una cifra que hoy sigue cobrando vidas en silencio.

