Norte de Santander vuelve a estar bajo la lupa internacional. El Gobierno de Estados Unidos mantiene al departamento en nivel 4 de alerta, el máximo de su escala, y recomienda a sus ciudadanos no viajar a esta región por los riesgos asociados con crimen, terrorismo y conflicto armado.
La advertencia llega en medio de una nueva escalada de violencia en el Catatumbo. En septiembre se registraron ataques con drones cargados con explosivos contra instalaciones de la Fuerza Pública en Ocaña y Guamalito, jurisdicción de El Carmen, hechos que las autoridades atribuyeron al ELN y que dejaron uniformados muertos y heridos.
La situación no solo representa un desafío para las autoridades. También golpea a la población civil, afecta la movilidad y el comercio y vuelve a poner a Norte de Santander en el radar internacional por sus problemas de seguridad.
La alerta es especialmente estricta en la zona fronteriza con Venezuela, donde Estados Unidos advierte sobre riesgos de secuestro, crimen y conflicto entre grupos armados.

