El humorista colombiano Juan Ricardo Lozano, conocido como “Alerta”, volvió a encender el debate sobre lo que ocurre tras bambalinas en la televisión nacional, al asegurar que su salida de Caracol Televisión no habría sido casual, sino una posible represalia por denunciar presuntos casos de acoso sexual y laboral.
Según el comediante, durante su paso por Sábados Felices puso en conocimiento de las directivas situaciones que, afirma, afectaban a compañeros y subordinados. Sin embargo, lejos de generar correctivos visibles, su denuncia habría terminado según su versión en su salida del canal, lo que vuelve a poner en tela de juicio los mecanismos internos de protección y respuesta frente a este tipo de hechos.
Las recientes declaraciones de Lozano, reforzadas por publicaciones en redes sociales, no solo reviven su caso, sino que también evidencian una problemática más profunda: el aparente silencio institucional frente a denuncias graves dentro de la industria del entretenimiento. El humorista asegura haber entregado pruebas, testimonios y material de respaldo, lo que plantea interrogantes sobre qué ocurrió con esa información y por qué no trascendió en su momento.
Este nuevo pronunciamiento cobra mayor relevancia en un contexto donde múltiples denuncias sacuden a figuras reconocidas de la televisión colombiana, dejando al descubierto una cultura que, según críticos, durante años habría normalizado o ignorado conductas inapropiadas.
Hasta ahora, Caracol Televisión no ha emitido una respuesta oficial, lo que alimenta aún más las dudas sobre la transparencia y el compromiso real del sector frente a la erradicación del acoso en sus espacios laborales.

