En los últimos años ha tomado fuerza en redes sociales un fenómeno que despierta curiosidad, críticas y también preocupación: los llamados therian. Pero ¿qué son realmente y por qué generan tanto debate?
El término therian proviene de la palabra griega therion (bestia) y se utiliza para describir a personas que afirman identificarse espiritual o psicológicamente como un animal no humano. No se trata simplemente de gusto por la naturaleza o admiración por ciertas especies, sino de una identidad que, según quienes se autodenominan así, forma parte esencial de su ser.
A través de plataformas como TikTok, Instagram y YouTube, miles de jóvenes comparten videos donde imitan comportamientos animales, utilizan máscaras, colas y realizan movimientos que evocan a lobos, felinos u otras especies. Para algunos, es una forma de expresión; para otros, una tendencia preocupante que puede influir en menores de edad.
Quienes pertenecen a esta comunidad aseguran que no se trata de un juego ni de un disfraz. Argumentan que su “identidad animal” es interna y no necesariamente implica creer que físicamente son un animal. Sin embargo, especialistas en salud mental advierten que en ciertos casos podría existir confusión en la construcción de identidad, especialmente en adolescentes que atraviesan etapas de búsqueda y afirmación personal.
El debate se intensifica cuando el fenómeno se viraliza. Psicólogos consultados en distintos países han señalado que, aunque la exploración simbólica no es nueva en la historia humana, la masificación digital puede amplificar conductas sin suficiente orientación adulta.
En medio de una sociedad que cada vez reconoce más diversidades identitarias, surge la pregunta: ¿hasta dónde debe validarse cualquier forma de autoidentificación? Mientras defensores del movimiento piden respeto y rechazan burlas o estigmatización, críticos señalan que normalizar ciertas prácticas sin análisis podría trivializar discusiones profundas sobre identidad y salud mental.
Lo cierto es que el fenómeno therian refleja una realidad más amplia: las redes sociales están moldeando nuevas formas de pertenencia y expresión, especialmente entre jóvenes. Más allá del juicio inmediato, expertos coinciden en que el acompañamiento familiar y educativo es clave para entender qué hay detrás de cada tendencia viral.
Entre la fascinación y la polémica, los therian se convierten en un espejo de una generación que busca, a su manera, definirse en un mundo cada vez más digital y fragmentado.

