El Instituto Nacional de Vías (Invías) trazó una ruta de atención para enfrentar la emergencia estructural del puente internacional Francisco de Paula Santander, luego de ordenar su cierre total por el riesgo que representa para la ciudadanía.
La medida fue adoptada mediante la Resolución 1592, tras evidenciarse fallas en la infraestructura que comprometen su estabilidad. Entre las acciones iniciales, la entidad anunció la instalación de vallas, señalización y controladores para garantizar la seguridad durante las labores de intervención.
Además, se contemplan medidas para el tránsito peatonal con estrictos protocolos de precaución, mientras se define el cronograma de obras. El director técnico de Invías, Jairo Yesid Pinzón, liderará las acciones preventivas en esta fase.
El cierre del paso vehicular fue ordenado el pasado 2 de mayo, luego de que inspecciones técnicas confirmaran el deterioro progresivo de la estructura, afectada por procesos de erosión y socavación generados por el río Táchira.
La situación ha encendido las alarmas en la frontera, ya que este corredor es uno de los más importantes entre Cúcuta y Ureña. El cierre, que se mantiene de manera indefinida mientras se evalúan los daños, obliga a redirigir el tránsito hacia otros pasos como el puente Simón Bolívar y el Atanasio Girardot.
El impacto ya se siente en la dinámica diaria de la región. Comerciantes, trabajadores y estudiantes enfrentan mayores tiempos de desplazamiento, sobrecostos y dificultades logísticas, en una zona donde la movilidad es clave para la economía binacional.

