En un avance sin precedentes para la medicina colombiana, el Hospital Internacional de Colombia (HIC) realizó con éxito la primera intervención quirúrgica en el país para tratar la depresión mediante estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés). La protagonista de este hito es Lorena Rodríguez, una mujer de 34 años oriunda de Boyacá, quien tras casi dos décadas de lucha contra un trastorno mixto de ansiedad y depresión, encontró en la ciencia una nueva oportunidad de vida.
El procedimiento fue liderado por el neurocirujano William Omar Contreras y respaldado por un equipo multidisciplinario que incluyó psiquiatras, neurólogos, neuropsicólogos, epidemiólogos y electrofisiólogos. Durante seis horas, Lorena permaneció despierta mientras los especialistas implantaban cuatro electrodos en distintas regiones de su cerebro, conectados a un neuroestimulador subcutáneo que emite impulsos eléctricos constantes. El objetivo: reactivar las áreas neuronales afectadas por la enfermedad.
“Es como encender las luces en barrios clave del cerebro”, explicó el doctor Contreras, al referirse a una técnica que va más allá de los protocolos tradicionales y se basa en el mapa único de conexiones cerebrales de cada paciente, un enfoque conocido como conectómica.
Lorena llegó al quirófano tras 17 años de tratamientos fallidos, entre psicoterapias, medicamentos y otras alternativas no invasivas. Su cuadro clínico se agravó al punto de dejarla completamente incapacitada. Fue entonces cuando, desde Madrid, Cundinamarca, emprendió el viaje a Bucaramanga en busca de una solución definitiva.
La tecnología utilizada en la cirugía es de última generación: el neuroestimulador, similar a un marcapasos, puede recargarse desde casa cada tres días y tiene una vida útil de hasta 25 años. Los primeros resultados ya son visibles: Lorena ha recuperado el interés por aprender, trabajar y volver a construir relaciones afectivas. Aunque el efecto pleno del tratamiento se manifiesta con el tiempo, los médicos consideran su progreso una señal alentadora.
En el mundo, se estima que más de 350 mil personas podrían beneficiarse de la estimulación cerebral profunda. No obstante, apenas 400 han accedido a este tipo de intervención, lo que convierte el caso de Lorena en una referencia médica tanto para Colombia como para América Latina.
Además de ser un avance científico, este caso abre una discusión urgente sobre la salud mental y el acceso a tratamientos de alta complejidad. En Colombia, la depresión afecta al 9 % de la población adulta en áreas urbanas, una cifra que podría ser mayor debido a la subnotificación y al estigma que aún pesa sobre los trastornos mentales.
Con esta cirugía, se enciende no solo un impulso eléctrico en el cerebro de Lorena, sino también una luz de esperanza para miles de personas que luchan en silencio.

