La reconocida marca de ropa interior Lili Pink quedó en el centro de una de las operaciones judiciales más grandes recientes en el país. Este lunes, la Fiscalía General de la Nación desplegó un operativo masivo que incluyó la intervención de más de 300 establecimientos en distintas ciudades, en medio de una investigación por presuntos delitos de contrabando y lavado de activos.
El procedimiento fue ejecutado por el Cuerpo Técnico de Investigación, que adelantó allanamientos, ocupación de locales comerciales y capturas en desarrollo. Según las autoridades, la investigación apunta a un posible entramado que incluiría, además, enriquecimiento ilícito y concierto para delinquir.
Hasta el momento, al menos 62 establecimientos han sido ocupados con fines de extinción de dominio, lo que permitiría al Estado asumir su administración mientras avanzan las diligencias judiciales. Este proceso hace parte de una pesquisa que, según fuentes oficiales, se venía construyendo desde hace varios años, tras detectar una presunta red dedicada al ingreso irregular de textiles al país y a maniobras para evadir impuestos y ocultar el origen de recursos.
El caso no solo compromete a Lili Pink. Otras marcas vinculadas al mismo grupo empresarial, como Yoi y Lili Beauty, también quedaron bajo la lupa, lo que refuerza la hipótesis de un esquema más amplio.
Frente a la situación, la compañía emitió un pronunciamiento en el que confirmó la existencia del proceso judicial, aseguró que está colaborando con las autoridades y pidió que se tenga en cuenta el impacto social del caso, especialmente en los miles de empleos que dependen de la operación de la marca, con más de 20 años en el mercado.
Por ahora, el futuro de la empresa es incierto. Las autoridades no descartan nuevas capturas ni la ampliación de medidas de extinción de dominio, en un proceso que podría representar un golpe significativo para uno de los nombres más visibles del sector textil en Colombia.

