Colombia atraviesa una nueva emergencia. Mientras el país continúa atendiendo las consecuencias del terremoto, una intensa temporada de incendios forestales mantiene en máxima alerta a gran parte del territorio nacional.
De acuerdo con las autoridades, 36 incendios permanecen activos y 339 municipios están en alerta roja ante el riesgo extremo de nuevas conflagraciones.
Las llamas ya han afectado cerca de 1.195 hectáreas de vegetación, generando impactos sobre ecosistemas, fauna y fuentes hídricas. Cuerpos de bomberos y organismos de socorro trabajan para controlar los incendios, en medio de condiciones que dificultan las labores.
Entre los departamentos con mayor nivel de riesgo se encuentran Cundinamarca, Tolima, Nariño, Cauca, Antioquia y Norte de Santander, donde las altas temperaturas, los fuertes vientos y la escasez de lluvias aumentan la posibilidad de nuevos incendios.
Las autoridades y expertos reiteran el llamado a la prevención, especialmente a evitar quemas y cualquier actividad que pueda provocar una conflagración.
Colombia enfrenta días difíciles y, además de responder ante las emergencias, el gran desafío está en prevenir nuevos desastres que puedan poner en riesgo a las comunidades y al medio ambiente.

