El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Trabajo de Colombia, alista una propuesta que ya genera polémica: garantizar que las personas privadas de la libertad reciban al menos un salario mínimo por su trabajo dentro de los centros penitenciarios, además de acceso a seguridad social y cotización a pensión.
La iniciativa, según el Ejecutivo, busca dignificar el trabajo en prisión y convertirlo en una herramienta real de resocialización. Bajo este enfoque, el empleo carcelario dejaría de ser una actividad simbólica o mal remunerada para convertirse en un proceso con garantías similares a las del mercado laboral formal.
Sin embargo, la propuesta abre un debate incómodo en un país donde millones de ciudadanos en libertad enfrentan desempleo, informalidad o ingresos por debajo del mínimo. ¿Es coherente que el Estado garantice condiciones laborales completas a quienes han cometido delitos, mientras buena parte de la población económicamente activa no logra acceder a ellas?
El argumento oficial apunta a la reintegración. Permitir que los internos coticen a pensión y aporten a la seguridad social podría facilitar su retorno a la vida productiva y reducir la reincidencia. Además, el Gobierno insiste en que el trabajo digno en prisión fortalece los derechos humanos y ofrece una segunda oportunidad.
Pero los críticos advierten un riesgo político y social: la medida podría percibirse como un privilegio injustificado frente a la realidad de miles de trabajadores informales. También surgen dudas sobre la sostenibilidad fiscal del modelo y la capacidad del sistema penitenciario para garantizar empleo real y productivo a gran escala.
En el fondo, la discusión no solo es jurídica o económica, sino ética: ¿debe el Estado priorizar la dignificación laboral en las cárceles cuando aún no logra garantizarla plenamente fuera de ellas?
La propuesta, aún en construcción, promete encender el debate nacional entre quienes defienden la resocialización como eje de la política criminal y quienes ven en esta iniciativa una desconexión con las urgencias del país.

