En una operación conjunta entre la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN) y la Fiscalía General de la Nación, fueron ocupados 68 bienes vinculados a presuntas actividades ilícitas en Bogotá, Cúcuta y Villa del Rosario.
La acción más relevante se desarrolló mediante la denominada Operación «Cadivi», que permitió la ocupación de 63 bienes avaluados en cerca de 9.500 millones de pesos. Las propiedades estaban registradas a nombre de Delmer Ardila Reyes, quien fue capturado en 2016 por los delitos de lavado de activos y concierto para delinquir.
Según las investigaciones, Ardila Reyes habría liderado una red que realizó transacciones ilícitas por aproximadamente 10.000 millones de pesos entre 2009 y 2010, utilizando bonos Cadivi otorgados por el gobierno venezolano. La modalidad consistía en el cambio de divisas mediante datáfonos en Colombia, cobrando una comisión del 25 % por cada operación.
Uno de los hallazgos más graves fue que peritos en grafología de la DIJIN determinaron que varias de las firmas utilizadas en la documentación corresponderían presuntamente a personas fallecidas, lo que habría servido para respaldar las maniobras fraudulentas.
Las autoridades señalaron que los recursos obtenidos eran posteriormente incorporados al sistema económico legal a través de la empresa Distrilibros Cúcuta Ltda., con el propósito de ocultar su origen ilícito.
Las medidas cautelares afectaron casas, apartamentos, locales comerciales, sociedades, establecimientos de comercio, vehículos y títulos valores, en una ofensiva que busca golpear las finanzas derivadas del lavado de activos y otras actividades criminales.

