La tragedia que golpea a Venezuela continúa agravándose. Las autoridades actualizaron este lunes el balance del devastador doble terremoto que sacudió el norte del país el pasado 24 de junio y confirmaron que el número de fallecidos aumentó a 1.719, mientras que 5.024 personas resultaron heridas.
La emergencia también deja 15.866 damnificados, miles de familias sin hogar y comunidades enteras destruidas. Los equipos de búsqueda y rescate mantienen las labores en las zonas más afectadas, especialmente en el estado de La Guaira, donde continúan removiendo toneladas de escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes, pese a que el paso de los días reduce las posibilidades.
El desastre ha provocado graves daños en la infraestructura. Miles de viviendas y edificaciones colapsaron o quedaron inhabitables, mientras las autoridades trabajan para restablecer servicios esenciales como agua potable, energía eléctrica y vías de comunicación.
La angustia aumentó este lunes tras registrarse un nuevo sismo, que volvió a generar pánico entre la población debido a las constantes réplicas que siguen sacudiendo la región.
Venezuela enfrenta una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente, mientras la ayuda internacional continúa llegando con rescatistas, asistencia humanitaria y suministros para atender a las miles de personas afectadas por la emergencia.

