En el corazón de Cartagena nació una bebida que no solo endulzó generaciones, sino que también marcó un hito en la historia de la industria de bebidas a nivel mundial. Se trata de Kola Román, una gaseosa con más de 150 años de historia, considerada la más antigua del mundo y un símbolo de identidad para Colombia.
Todo comenzó en 1865, cuando la familia Román y Picón, descendientes de farmacéuticos, fundó la Botica Román, el primer laboratorio de producción farmacéutica en el país. Años más tarde, ese laboratorio evolucionaría hasta convertirse en el Laboratorio Román, donde nacería una receta única que revolucionaría el mercado: la Kola Román.
La bebida fue el resultado del ingenio de Henrique L. y Carlos Antonio Román, hijos de Don Manuel Román y Picón, quienes en 1883 adquirieron una máquina de gaseosas en Inglaterra. Combinando sus conocimientos en farmacología con la tradición local y el sabor de la nuez de kola, crearon una gaseosa dulce, rojiza y refrescante que se convertiría en la favorita del Caribe colombiano.
Durante su época dorada, Kola Román dominó el mercado de bebidas en la Costa Caribe, al punto que por cada siete botellas vendidas de esta gaseosa, solo se vendía una de Coca-Cola. Un fenómeno que hablaba no solo de su popularidad, sino también de su arraigo cultural y emocional con los cartageneros.
Su éxito fue tan rotundo que atrajo la atención de la multinacional Coca-Cola Femsa, que finalmente incorporó a Kola Román en su portafolio como parte de su estrategia de expansión en Colombia. Aun así, la marca mantuvo su identidad, sabor y orgullo regional.
A lo largo de más de un siglo y medio, Kola Román ha sido mucho más que una gaseosa. Es una marca que resiste el paso del tiempo, una tradición embotellada que ha acompañado celebraciones familiares, recuerdos de infancia y momentos cotidianos en la región Caribe.
Hoy, su historia sigue inspirando a emprendedores y amantes de la cultura popular, demostrando que una marca local puede trascender generaciones sin perder su esencia. En un mundo dominado por gigantes multinacionales, Kola Román representa la resistencia, la innovación y el orgullo de ser colombiano.
Porque aunque la industria evoluciona, el sabor de una historia bien contada nunca pasa de moda. Y la de Kola Román, sin duda, es una de las más sabrosas.

