La campaña presidencial de Paloma Valencia cerraría con una deuda cercana a los 17.000 millones de pesos, según las cuentas derivadas de los recursos que recibiría por concepto de reposición de votos tras los resultados obtenidos en la primera vuelta presidencial.
De acuerdo con los reportes financieros presentados ante la plataforma Cuentas Claras, la campaña registró ingresos cercanos a los 34.000 millones de pesos. De ese total, alrededor de 32.000 millones provinieron de créditos bancarios. Los gastos reportados también alcanzaron una cifra similar, cercana a los 32.000 millones de pesos.
Con los 1,6 millones de votos obtenidos en las urnas, la candidatura tendría derecho a recibir aproximadamente 14.000 millones de pesos por reposición de votos. Sin embargo, ese monto no sería suficiente para cubrir la totalidad de los gastos asumidos durante la contienda electoral, dejando un déficit estimado en cerca de 17.000 millones de pesos.
Según la normativa vigente, las deudas de campaña deben ser asumidas por el partido que avala la candidatura, en este caso el Centro Democrático, aunque hasta el momento no se conocen detalles sobre los acuerdos internos relacionados con la distribución de esas obligaciones financieras.
La situación ha reavivado el debate sobre los elevados costos de las campañas presidenciales en Colombia y sobre la efectividad del sistema de reposición de votos, mecanismo diseñado para reembolsar parte de los gastos electorales, pero que en algunos casos resulta insuficiente para cubrir las inversiones realizadas por los candidatos.

