Una nueva polémica rodea la aspiración presidencial de Abelardo de la Espriella, luego de que se conociera que el 62 % de las firmas presentadas para respaldar su candidatura no habrían sido avaladas por la Registraduría Nacional del Estado Civil.
La información fue revelada por la periodista Cecilia Orozco Tascón en una columna publicada en El Espectador, donde señala que más de 3,1 millones de apoyos fueron invalidados por inconsistencias, de un total de 5.079.000 firmas radicadas por el candidato.
De acuerdo con los datos citados por Orozco, del total de registros analizados que incluyen 159.700 formularios con renglones en blanco solo 1.978.108 firmas fueron consideradas válidas. En consecuencia, 3.100.892 apoyos fueron anulados por distintas razones, distribuidas así:
- Datos que no corresponden: 1.437.677
- Datos no ANI (no registrados en el Archivo Nacional de Identificación): 1.025.663
- Registro duplicado: 273.211
- Datos ilegibles: 152.028
Según la columnista, la Registraduría no habría revelado públicamente las cifras detalladas ni los nombres de los candidatos que presentaron firmas inválidas. Orozco aseguró que, tras solicitar formalmente la información, su petición fue negada, por lo que los datos le habrían sido entregados por una fuente que calificó como confiable.
La revelación generó reacciones inmediatas en el escenario político. El también candidato presidencial Juan Fernando Cristo cuestionó la situación y afirmó: “Que casi dos de cada tres firmas entregadas a la Registraduría por Abelardo de la Espriella resulten falsas es un hecho grave. ¿Qué confianza puede dar alguien que desde el momento de la inscripción acude a la trampa?”.
Por su parte, Gustavo Bolívar lo calificó como “un tigre de papel”, mientras que la senadora María José Pizarro sostuvo que se trataría de “un fraude en toda regla”, al señalar que dos de cada tres firmas radicadas serían falsas.
Esta controversia se suma a recientes señalamientos del empresario David Murcia, antiguo representado de De la Espriella en el caso DMG, quien lo acusa de presuntas faltas éticas y cobros excesivos de honorarios.
En medio de la polémica, la columna de Orozco plantea interrogantes sobre la transparencia del proceso y cuestiona por qué la Registraduría, encabezada por el registrador Hernán Penagos, no ha divulgado de manera detallada los resultados de validación de firmas de los candidatos inscritos por este mecanismo, tratándose de una elección presidencial.
Hasta el momento, el candidato Abelardo de la Espriella no se ha pronunciado públicamente sobre las cifras reveladas.

