La catalana Maria Branyas, reconocida como la persona más longeva del mundo, ha fallecido en Olot (Girona) a los 117 años. Conocida cariñosamente como ‘Super Avia’, Branyas murió pacíficamente mientras dormía, tal como ella deseaba, según un comunicado de su familia publicado en la red social X (anteriormente Twitter).
Un Legado de Sabiduría y Bondad
En el comunicado, la familia recordó sus palabras recientes: “Quiero que la muerte me encuentre sonriendo, libre y satisfecha, después de haber vivido plenamente”. Branyas, nacida el 4 de marzo de 1907 en San Francisco, regresó a Cataluña a los ocho años y vivió allí el resto de su vida. Desde enero de 2023, Branyas ostentaba el título de persona más longeva del mundo, tras el fallecimiento de Lucile Randon.
Contribuciones y Recuerdos
A los 116 años, Branyas participó en un proyecto genético impulsado por el catedrático Manel Esteller, centrado en el impacto del COVID-19 en las residencias. Este proyecto, que ella consideró su “última contribución a la sociedad”, subraya su compromiso con la ciencia y el bienestar común.
En sus últimos días, Branyas se mostró consciente de su proximidad al final, pidiendo a sus seres queridos que no lloraran ni sufrieran por ella, asegurando que seguiría siendo feliz en el recuerdo de quienes la amaban.
Lamenta el Presidente de la Generalitat
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha expresado su pesar por la pérdida de Branyas, destacando su impacto en la comunidad y la sabiduría que compartió durante su vida. “Perdemos a una mujer entrañable que nos ha enseñado el valor de la vida y la sabiduría de los años”, declaró Illa.
Branyas deja tras de sí un legado de bondad y longevidad, siendo recordada con afecto por su familia y admiradores.

